Un joven de 23 años fue reducido y demorado tras protagonizar un violento ataque contra un efectivo de la Policía del Chaco, a quien golpeó y agredió con un arma blanca en plena vía pública. El grave suceso derivó además en una batalla campal cuando familiares del sospechoso emboscaron a las patrullas a pedradas, terminando otros dos allegados tras las rejas y un patrullero con serios daños estructurales.
El violento episodio se registró alrededor de las 21:00 horas en la intersección de las calles Leandro N. Alem y Gobernador Goitia, en la zona este de la capital chaqueña. Por ese sector patrullaban los agentes de la División Patrulla Preventiva, quienes divisaron al sujeto e intentaron interceptarlo para un control de rutina e identificación.
Golpe de puño, puntazos y un chaleco que salvó al agente
Lejos de acatar la orden policial, el individuo reaccionó de manera intempestiva y violenta contra el personal de calle:
- La agresión inicial: Sin mediar ningún tipo de palabra o discusión previa, el joven de 23 años adoptó una postura hostil y le propinó un fuerte golpe de puño en el rostro a uno de los uniformados.
- Ataque con arma blanca: De forma inmediata, el atacante extrajo un cuchillo de entre sus prendas y comenzó a lanzar reiterados puntazos al cuerpo de los efectivos. Uno de los cortes logró impactar de lleno en la campera de abrigo del agente, la cual amortiguó el daño.
- Reducción obligatoria: Ante el peligro inminente, los compañeros del policía lesionado debieron aplicar la fuerza física mínima indispensable para desarmarlo, controlarlo y colocarle las esposas de seguridad.
Lluvia de ladrillos, móviles dañados y más detenciones
Mientras se llevaba a cabo la identificación formal del agresor en la calle, la situación sumó un nuevo foco de conflicto. Una decena de familiares y vecinos del demorado salieron de las propiedades linderas e intentaron rescatarlo por la fuerza, desatando una lluvia de elementos contundentes contra el personal policial.
Ante la vulnerabilidad de la patrulla, se irradió una alerta general solicitando el apoyo urgente de otras unidades. En medio de los disturbios, uno de los ladrillos de gran tamaño impactó directamente contra el techo de uno de los móviles policiales, provocando una severa abolladura. Para disuadir la agresión, la Policía procedió a la demora de dos de los atacantes más activos: una joven de 18 años y un adolescente de 15 años.
Durante el repliegue, los uniformados lograron secuestrar el arma utilizada en el atentado: un cuchillo de cocina marca Tramontina, con una hoja de 10 centímetros de longitud y mango de plástico negro. El principal involucrado fue derivado bajo custodia al Hospital Perrando para curaciones menores, mientras que el agente herido fue examinado por el médico policial de turno. La Fiscalía ordenó notificar a los mayores de edad en la causa penal caratulada como «Supuesta Resistencia contra la autoridad, daños y lesiones».




