23/06/2026
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Un masivo evento clandestino que congregaba a más de un centenar de personas fue desarticulado durante la madrugada de este lunes en las inmediaciones del barrio Montecarlo, en la zona norte de Resistencia. La intervención de las fuerzas públicas se originó a partir de reiterados y desesperados llamados de los vecinos de la zona, quienes denunciaron ruidos molestos de alto impacto y alteración del orden público en un sector predominantemente residencial.

El operativo estuvo inicialmente a cargo de los efectivos de la Comisaría Decimocuarta Metropolitana, quienes acudieron al inmueble señalado cerca de la medianoche. Al arribar al lugar, los uniformados constataron que en un quincho del barrio se desarrollaba una celebración de gran envergadura que incluía un escenario montado para la presentación en vivo de bandas musicales, todo ello sin contar con ningún tipo de habilitación municipal o comercial.

Negociación frustrada y despliegue de Infantería

La desactivación del evento no estuvo exenta de tensiones debido a la reticencia de los responsables a acatar las directivas de la autoridad competente:

  • Primer contacto: Los agentes del orden dialogaron con una persona vinculada a la organización del encuentro y le solicitaron el cese inmediato de la música y la desconcentración de los asistentes.
  • Falta de cooperación: Desde la organización rechazaron el pedido, argumentando que no darían por terminada la fiesta porque aún faltaba la actuación de uno de los grupos musicales previstos en la grilla de la noche.
  • Refuerzo policial: Ante la abierta negativa a finalizar el evento, minutos después se sumaron al procedimiento las dotaciones del Departamento Infantería y los inspectores de la Dirección de Control Acústico Ambiental del municipio para hacer efectiva la orden.

Despeje de asistentes y resistencia a las actas de infracción

Tras el despliegue del personal de Infantería, tanto el centenar de concurrentes como los conjuntos musicales contratados abandonaron el predio de manera progresiva, logrando neutralizar de forma definitiva el foco del conflicto vecinal.

Sin embargo, según el reporte oficial provisto por las fuentes policiales intervinientes, los propietarios y organizadores principales optaron por refugiarse dentro del establecimiento. Desde el interior, se negaron rotundamente a abrir las puertas o facilitar los datos requeridos por los inspectores de Control Acústico, impidiendo que el personal encargado realizara de manera normal las correspondientes actuaciones administrativas y de infracción.

Este nuevo episodio se inscribe en el marco de las crecientes quejas que exponen las comisiones vecinales de la capital chaqueña por la proliferación de fiestas clandestinas, eventos masivos y «afters» en zonas no autorizadas, los cuales vulneran de manera sistemática las normativas vigentes y alteran la tranquilidad de los barrios residenciales.