La investigación por el brutal asesinato de Hugo Alejandro Ibarrola, un jubilado de 72 años residente del barrio Lamadrid, ha dado un paso decisivo. El fiscal César Collado dispuso la imputación formal de Agustín González y Agustín Soto como presuntos autores del delito de homicidio agravado criminis causa.
Ibarrola fue hallado sin vida el pasado 9 de abril en su domicilio, en un escenario de extrema violencia: se encontraba atado de pies, con una mordaza en la boca y presentaba múltiples heridas de arma blanca. Según la fiscalía, el móvil principal del ataque habría sido el robo, tras lograr recuperarse parte de los elementos sustraídos.
PRUEBAS CLAVE Y VÍNCULO BARRIAL
El avance de la causa se sustenta en una sólida base probatoria que incluye:
- Testimoniales: Al menos cuatro declaraciones clave que comprometen a los acusados.
- Tecnología: Registros de cámaras de seguridad que ubican a los detenidos en la escena del crimen.
- Cercanía: Los imputados eran vecinos de la víctima, lo que habría facilitado el acceso y el conocimiento de su vulnerabilidad.
El fiscal Collado subrayó que la decisión de quitarle la vida a Ibarrola habría tenido como fin último lograr la impunidad, aprovechando su estado de indefensión. Una tercera persona, que recuperó su libertad recientemente, permanece ligada al proceso judicial a la espera de pericias de ADN.
POSIBLE PRISIÓN PERPETUA
Bajo la figura del artículo 80, inciso 7 del Código Penal, los acusados enfrentan una posible pena de prisión perpetua. Esta calificación se aplica al considerarse que el asesinato fue el medio para consumar u ocultar el robo. Los imputados se abstuvieron de declarar y continuarán bajo detención mientras prosigue la investigación.
