El Tribunal Oral Federal de Resistencia dictó sentencia contra tres hombres hallados culpables del delito de transporte de estupefacientes en grado de tentativa. El fallo determinó que los implicados realizaron actos directos para trasladar la droga, aunque la maniobra fue frustrada por la rápida intervención de la División Microtráfico Metropolitana.
El juez de Cámara, Enrique Jorge Bosch, impuso una pena de tres años de prisión efectiva para uno de los involucrados, mientras que los otros dos recibieron la misma condena bajo la modalidad de ejecución condicional, sujeta al cumplimiento estricto de reglas de conducta.
EL HECHO Y LA CAPTURA
El procedimiento se remonta a la noche del 28 de julio de 2025, en las inmediaciones de la plaza «Tamborcito de Tacuarí» de la localidad de Fontana. Tras el aviso de un vecino sobre la presencia de un vehículo vinculado a la comercialización de estupefacientes, los efectivos policiales localizaron un automóvil estacionado con tres ocupantes.
Al notar la presencia policial, los sujetos intentaron huir emprendiendo la marcha del rodado y, tras ser interceptados a pocos metros, intentaron una fuga a pie que fue rápidamente neutralizada. En el asiento posterior del vehículo, la Policía halló una bolsa de nylon negra que contenía múltiples envases tipo «ziploc» con una sustancia verde amarronada.
ESTUPEFACIENTES Y SECUESTROS
Las pruebas de campo confirmaron que se trataba de marihuana, con un pesaje total de 11,774 kilogramos. Además de la droga, las autoridades secuestraron:
- La suma de $140.000 en efectivo.
- Tres teléfonos celulares y dispositivos electrónicos (vapers).
- El vehículo utilizado para el acopio de la sustancia.
A pesar de la cantidad de droga hallada, el magistrado encuadró el hecho como tentativa, debido a que el vehículo se encontraba detenido al momento de iniciarse el operativo y no pudo acreditarse con certeza absoluta que el desplazamiento hacia un nuevo destino hubiera comenzado. No obstante, el fallo subraya que la intención delictiva fue «inequívoca».
Como parte de la resolución, se ordenó la destrucción total de la marihuana incautada y el decomiso del dinero y los equipos de comunicación, mientras que se dispuso la devolución del automóvil a su titular registral al no comprobarse un vínculo directo y permanente con la actividad ilícita.

