En una experiencia que une el diseño con la producción primaria, los fundadores de la marca cordobesa Custore visitaron General Pinedo para recorrer el trayecto completo de su materia prima: el algodón. La visita, que se desarrolló bajo el proyecto «Caminos del Algodón», incluyó una inmersión técnica en la Desmotadora Kathe SA, donde los referentes de la moda pudieron ver cómo el «oro blanco» chaqueño se transforma antes de llegar a las pasarelas.
Desde su base en el Hotel Gualamba, el equipo de Custore —marca nacida hace seis años con un enfoque en la simpleza y calidad— destacó la importancia de conocer el origen de sus prendas. «Buscamos entender todo el proceso, desde el campo hasta el producto final, para reforzar el vínculo con la tierra», explicaron los directivos, quienes fueron recibidos por los anfitriones locales Graciela y Luis.
EL CORAZÓN DE LA INDUSTRIA: VISITA A LA DESMOTADORA
El punto culminante de la jornada fue el recorrido por la planta de la desmotadora Kathe. Allí, los diseñadores observaron el proceso de separación de la fibra y conocieron la eficiencia de la industria local. Los responsables de la planta detallaron que el algodón es un cultivo de «desperdicio cero»:
- Aprovechamiento integral: La fibra se destina a la industria textil de alta calidad, mientras que la semilla y la cascarilla se transforman en forraje para ganado y aceites.
- Subproductos estratégicos: El «linter» (fibrilla corta) se utiliza para fabricar desde apósitos y pañales hasta papel moneda, un detalle que sorprendió a los visitantes.
- Logística y eficiencia: La planta, definida por sus operarios como una estructura compacta pero de alta potencia, logra procesar hasta 200 fardos por turno, contando con depósitos para más de 30.000 unidades.
IDENTIDAD Y SOSTENIBILIDAD
Valentina, responsable de comunicación y diseño de Custore, remarcó que el uso del algodón como base responde a una búsqueda de durabilidad y respeto por el ambiente. «Es emocionante visibilizar las historias y la identidad que hay detrás de cada prenda. Salir del aula y del taller para ver este despliegue técnico nos da una perspectiva real del valor humano en el Chaco», señaló tras recorrer los galpones de desmote.
La jornada cerró con un intercambio de experiencias entre el sector industrial y el creativo, reafirmando que el cambio en los hábitos de consumo actuales —donde se prioriza la calidad y el origen— encuentra en el algodón chaqueño su mejor aliado.
