En una entrevista brindada este lunes, la Subcomisario Romina realizó un balance del fin de semana en General Pinedo, centrando su informe en la ola de amenazas que afectó a múltiples instituciones educativas de la localidad, incluyendo un jardín de infantes, tres escuelas primarias y colegios secundarios.
La jefa policial confirmó que, tras las denuncias de los directivos, se logró identificar a los autores de las amenazas difundidas por un canal de WhatsApp, donde se advertía sobre un presunto tiroteo. Se trata de dos menores de 17 años, quienes fueron demorados y puestos a disposición del Juzgado de Niñez, Adolescencia y Familia, además de la intervención de la UPI.
INTIMIDACIÓN PÚBLICA Y RESPONSABILIDAD DE LOS PADRES
«Ellos insisten con que se trató de una broma, pero esto está tipificado como supuesta intimidación pública«, aclaró la Subcomisario. Respecto al arma que aparecía en las capturas de pantalla, la investigación determinó que se trataba de una imagen extraída de internet, aunque el pánico generado en la sociedad fue real y concreto.
La funcionaria hizo un fuerte llamado a la reflexión de los progenitores: «Estamos fallando como papás. Los chicos deben entender que un proceso judicial conlleva gastos y consecuencias que terminan afrontando los padres, como tareas comunitarias o días de arresto si no se pueden pagar las multas».
PROTOCOLOS EN LAS ESCUELAS
Ante la aparición de nuevos mensajes en pizarrones de instituciones nocturnas, la Policía y la Fiscalía de Charata han dispuesto que, ante cada nuevo hecho, se proceda a la identificación total de los alumnos y tutores del curso involucrado.
Asimismo, se informó que continuarán las charlas de concientización en los establecimientos, coordinadas por el Comisario Inspector Pablo Garnier, para explicar a los jóvenes el alcance legal de estas acciones en el marco de la normativa vigente y la futura Ley Penal de Menores.
