La causa penal que investiga la desaparición de Áxel Alejandro González dio un giro institucional de extrema gravedad. En el marco de los procedimientos ordenados para esclarecer el paradero del joven de 21 años, desaparecido hace ya más de un mes, la Justicia dispuso un sorpresivo allanamiento en las instalaciones de la Comisaría Segunda de Fontana.
El operativo en la sede policial fue ejecutado de manera directa por personal de Gendarmería Nacional, fuerza federal que tomó las riendas de estas actuaciones para garantizar la total transparencia del proceso, debido a que la investigación apunta al accionar de los efectivos de la Policía del Chaco que prestaban servicio en dicha dependencia y que mantuvieron contacto con el joven antes de perderse su rastro.
Incautación del móvil policial y peritajes clave
El procedimiento arrojó resultados inmediatos y de fuerte impacto para el avance del expediente judicial:
- Secuestro de patrullero: Los investigadores federales procedieron a la incautación de un móvil policial que estaría directamente vinculado a la presunta persecución que sufrió Áxel la madrugada en que intentaron identificarlo. La unidad quedó bajo custodia y será sometida a minuciosos peritajes científicos y de rastro.
- Búsqueda de documentación: Además del secuestro del vehículo, los escuadrones de Gendarmería realizaron un exhaustivo registro de las oficinas, libros de guardia, registros de novedades y soportes documentales que puedan aportar datos sobre el personal activo esa noche.
- Reconstrucción de movimientos: La medida busca cruzar los datos de las hojas de ruta con los mapeos satelitales por GPS de los móviles policiales para reconstruir con precisión de minutos el perímetro donde se vio por última vez al joven.
Un pueblo movilizado en reclamo de respuestas
Este procedimiento en la seccional de Fontana se suma a las complejas declaraciones tomadas la semana pasada, donde se denunciaron tramas de encubrimiento, pistas falsas y presuntas amenazas de muerte cruzadas entre el entorno y la exfamilia política del joven.
Mientras las pericias tecnológicas sobre los teléfonos celulares secuestrados y el patrullero avanzan a contrarreloj en los laboratorios forenses, la desaparición de Áxel González mantiene en vilo y bajo una profunda consternación a toda la comunidad de Fontana. Su familia y organizaciones sociales continúan movilizándose de manera sistemática en la región, exigiendo respuestas urgentes a las autoridades judiciales sobre el paradero y el destino del joven.