En un fallo que busca sentar precedentes sobre el control de los jóvenes en la vía pública, la Justicia local aplicó sanciones efectivas a adultos cuyos hijos estuvieron involucrados en disturbios. El magistrado interviniente, el juez Sánchez, confirmó que los padres fueron demorados y recibieron una pena de 20 días de arresto en suspenso.
«Se trata de la responsabilidad de los padres en caso de faltas cometidas por sus hijos. Se les puede aplicar hasta un tercio de la sanción que le correspondería al menor, que no se ejecuta por su condición de tal», explicó el magistrado, resaltando que la libertad de los adultos queda supeditada a que los menores mantengan una buena conducta de ahora en adelante.
HERRAMIENTA PARA LA TRANQUILIDAD PÚBLICA
Sánchez remarcó que este tipo de resoluciones no son excepcionales en su jurisdicción y se aplican como una herramienta preventiva para garantizar la paz social. Según el juez, la intervención estatal es necesaria cuando se detecta una falta de control por parte de los responsables legales de los menores.
«No vamos a permitir que la violencia se vuelva algo normal. Cuando no hay control de los adultos, el Estado tiene que intervenir», advirtió el juez ante el incremento de situaciones conflictivas entre grupos de jóvenes.
EL ROL DE LA FAMILIA
El magistrado hizo un fuerte llamado a las familias chaqueñas para que asuman un rol activo en la crianza y la imposición de límites. Sostuvo que muchos conflictos escalan debido a que los padres no saben cómo resolver situaciones que inician como problemas menores, pero que terminan afectando a terceros.
Finalmente, el juez defendió la efectividad de estas medidas: «En muchos casos, es la única forma de poner un límite. Los chicos reaccionan cuando ven que hay consecuencias reales para sus propios padres». La medida busca desincentivar la participación de adolescentes en grescas y actos de vandalismo mediante la responsabilidad legal compartida.
