El Juzgado de Paz y Faltas de Fontana dictó una sentencia ejemplificadora tras un ataque canino ocurrido el año pasado. La dueña de un perro de raza pitbull fue sancionada con una multa de $ 1.052.000, luego de que el animal mordiera a una niña de 6 años durante un evento social.
El hecho que originó la causa judicial sucedió en junio de 2025, en un quincho alquilado donde se desarrollaba una reunión. Según los informes del caso, el animal se desplazó sin control hacia un sector donde se encontraban los invitados, atacando de manera repentina a la menor.
RESPONSABILIDAD POR RIESGO
En la resolución 173/26, la jueza Selva Puchot fundamentó la sanción en el artículo 88 del Código de Faltas, el cual regula la tenencia indebida de animales. La magistrada remarcó que existe una «responsabilidad objetiva» por parte de los propietarios, quienes deben garantizar la custodia total de mascotas potencialmente peligrosas.
«Quienes poseen este tipo de animales deben extremar las medidas de seguridad, como el uso de bozal o la correcta custodia, más aún cuando el espacio donde se encuentran es utilizado para eventos», sostuvo la jueza en el fallo, subrayando la omisión en el deber de vigilancia por parte de la imputada.
EL MONTO DE LA SANCIÓN
La cifra establecida de un millón cincuenta y dos mil pesos equivale a tres salarios mínimos, vitales y móviles. Esta medida busca no solo reparar el daño administrativo, sino también sentar un precedente sobre la obligación de los dueños de perros de gran porte de evitar situaciones de riesgo para terceros en ámbitos públicos o privados.
La normativa vigente en la provincia del Chaco faculta a los jueces de paz a aplicar este tipo de sanciones económicas ante la falta de medidas de seguridad que pongan en peligro la integridad física de los ciudadanos, especialmente de menores de edad.
