La Policía del Chaco se encuentra actualmente imposibilitada de realizar peritajes sobre dispositivos móviles, una herramienta crítica para el avance de las causas penales. La interrupción del servicio se debe al vencimiento de la licencia del software especializado, cuya actualización demanda una inversión millonaria y un extenso proceso administrativo.
El jefe de la fuerza aclaró que no se trata de una suspensión deliberada, sino de un trámite de renovación pendiente desde el pasado 31 de diciembre. «No es que está suspendida, no tenemos la renovación de la licencia», explicó, señalando que la adquisición del sistema debe realizarse mediante licitación pública.
UN COSTO EQUIVALENTE A UN PATRULLERO
La tecnología necesaria para la apertura y extracción de datos tiene un valor de mercado que ronda los 260 millones de pesos. «Es como comprar un patrullero», comparó el jefe policial, detallando que la licencia permite una cantidad limitada de intervenciones (entre 60 y 90 «disparos» o aperturas de dispositivos).
A pesar del elevado costo, descartó que el problema responda a una falta de fondos, sino a los tiempos burocráticos legales: «No es que dejamos de hacer eso porque no tenemos plata. Se está licitando», subrayó, estimando que el servicio podría normalizarse entre los meses de abril y mayo.
PERITAJES URGENTES Y DEMORAS
Mientras la fuerza provincial aguarda la nueva licencia, el Poder Judicial —que cuenta con el mismo sistema operativo— está absorbiendo los casos caratulados como «urgentes». Sin embargo, el resto de los pedidos de peritajes permanecen en lista de espera, lo que genera un cuello de botella en las investigaciones corrientes.
Desde la cúpula policial sostuvieron que esta situación es recurrente debido a la modalidad de contratación anual del software. «Esto pasa todos los años, siempre es lo mismo», concluyeron, intentando llevar tranquilidad sobre la continuidad de los procesos judiciales de mayor relevancia.
