Un mensaje publicado por Lumilagro en su cuenta oficial de X desató una fuerte polémica luego de que la empresa defendiera su estrategia de reducir personal y avanzar con la importación de productos.
La firma planteó en redes sociales si los consumidores estarían dispuestos a pagar hasta $100 mil más por un termo fabricado en el país, en referencia a la posibilidad de volver a contratar trabajadores. La publicación generó una inmediata reacción, con cuestionamientos por el tono utilizado al referirse a los despidos.
La controversia creció cuando la empresa redobló la apuesta con otro mensaje en el que sugirió la posibilidad de lanzar una edición «más cara y de peor calidad», lo que profundizó las críticas de usuarios que consideraron insensible la comunicación.
En los comentarios predominaron las respuestas negativas, con usuarios que rechazaron la postura de la compañía e incluso plantearon dejar de comprar sus productos. También hubo algunas voces que respaldaron el argumento empresarial, al señalar que la prioridad es mantener la competitividad y la continuidad de la firma.
Lumilagro Oficial @LumilagroArg: «¿Ustedes que opinan? Preferirías que los volvamos a contratar y vuelvas a tener que gastar $100 mil pesos de más para conseguir un termo de calidad? Nos reconvertimos para volver a crecer igual que en los 70’s cuando dejamos de soplar las botellas a pulmón y nos automatizamos. Ahora podés tener el MEJOR TERMO PARA MATE, al MEJOR COSTO. No te pierdas el tuyo!! 🇦🇷🧉🫶»
El trasfondo del debate está ligado a la reconversión que Lumilagro inició tras la pandemia. En los últimos años, la empresa redujo su plantilla mediante desvinculaciones y pasó a concentrar su operación en la importación, principalmente desde China.
Actualmente, la planta de Tortuguitas sigue en funcionamiento, aunque sin producción activa, ya que la compañía continúa trabajando con stock acumulado durante la pandemia. Según explicaron desde la firma, la caída de la demanda de termos con botella de vidrio y el avance del contrabando fueron factores clave en la decisión de frenar la fabricación en 2023.
Pese a ese escenario, la empresa aseguró que mantiene la capacidad de retomar la producción local si las condiciones vuelven a ser favorables, mientras que la incorporación de nuevos productos permitió una recuperación reciente en las ventas.
