El Gobierno nacional encara el tramo final de febrero con optimismo renovado en los frentes político y económico. Tras la media sanción de la Ley de Modernización Laboral en Diputados, el mercado reaccionó con una tendencia a la baja que llevó al dólar a romper un piso psicológico clave, fortaleciendo la estrategia oficialista de cara al tratamiento en el Senado el próximo 26 de febrero.
Resultados financieros positivos
La divisa norteamericana cerró la jornada del viernes con una cotización de $1.392, perforando el piso de los $1.400 por primera vez desde octubre del año pasado. Para el Ejecutivo, esta marca no es solo un número, sino un indicador de confianza tras la victoria legislativa más importante en lo que va del 2026.
Otros indicadores acompañaron la tendencia:
- Riesgo País: Cerró en 519 puntos básicos, marcando un descenso sostenido respecto a los 524 registrados el jueves.
- Liquidez de divisas: Se espera que el ingreso de dólares proveniente de la cosecha del campo durante esta primera parte del año sostenga la estabilidad cambiaria.
Expectativas para el 26 de febrero
En los despachos oficiales confían en que el clima de estabilidad se prolongue durante varios meses. La atención está puesta ahora en la Cámara Alta, donde el oficialismo ya consiguió el dictamen necesario para sesionar este jueves.
La apuesta es doble: obtener la sanción definitiva de las reformas estructurales en materia de trabajo y, simultáneamente, consolidar la baja de los indicadores de inestabilidad financiera. De concretarse el escenario previsto por la Casa Rosada, el país cerraría el período de sesiones extraordinarias con un panorama económico más despejado de lo inicialmente proyectado para el primer trimestre.
