En una jornada de protesta atípica por la ausencia de ruidos estridentes, integrantes de la Unión del Personal Civil de la Provincia (UPCP) se concentraron frente a la Casa de las Culturas. La movilización, que buscaba visibilizar reclamos sectoriales, estuvo marcada por un fuerte control del orden público.
Restricción sonora por orden judicial
Efectivos de la División Guardia Casa de Gobierno intervinieron al inicio de la concentración para notificar a los manifestantes sobre una disposición vigente del Juzgado de Faltas de Resistencia. La normativa prohíbe el uso de elementos de percusión (bombos, redoblantes y megáfonos de alta potencia) que generen ruidos molestos en cercanías de:
- Establecimientos educativos: Para evitar la interrupción de clases.
- Centros de salud: Para preservar la tranquilidad de los pacientes.
- Oficinas gubernamentales: Para no entorpecer la atención al público.
Diálogo y acuerdo
A diferencia de otras oportunidades donde estas restricciones derivan en roces, los manifestantes de UPCP accedieron voluntariamente a guardar los instrumentos tras el diálogo con las autoridades. La protesta continuó con cánticos y entrega de folletos, pero sin la contaminación sonora habitual de las marchas en el microcentro.
“Se logró un punto medio: el gremio pudo expresar su reclamo sin afectar el derecho de los ciudadanos que trabajan o estudian en las inmediaciones”, destacaron desde la Secretaría del Juzgado de Faltas.
La zona permaneció bajo vigilancia preventiva para asegurar que la libre circulación vehicular no se viera afectada, cumpliendo con el protocolo de mantener las calles despejadas mientras se desarrolla la asamblea informativa.
