En el barrio 713 Viviendas de Presidencia Roque Sáenz Peña, la memoria de la Guerra de Malvinas encuentra un refugio único. Juan Carlos Ávalos, veterano del conflicto, ha convertido un sector de su propia vivienda en un museo casero donde recibe a delegaciones escolares para mantener viva la historia nacional.
Lo que comenzó como una iniciativa espontánea de recolectar objetos y recuerdos, hoy se ha consolidado como un punto de encuentro didáctico apoyado por la Municipalidad. «Fui juntando cosas de a poco. Los chicos vienen y se van encantadísimos», relató Ávalos sobre las visitas que movilizan a docentes y alumnos de toda la ciudad.
UNA EXPERIENCIA DIDÁCTICA Y SENSORIAL
El museo no solo exhibe piezas históricas, sino que permite a los jóvenes interactuar con la realidad que vivieron los soldados en las islas:
- Objetos de valor: La colección incluye fotografías, recortes de prensa, utensilios y elementos cotidianos del campo de batalla.
- Propuestas interactivas: Los estudiantes tienen la posibilidad de probarse uniformes de soldados y participar de tradiciones como tocar la campana del patio.
- Relato vivo: El núcleo de la visita son las charlas donde Ávalos responde preguntas directas sobre su experiencia personal en el frente.
MÁS QUE HISTORIA, UN MENSAJE DE VIDA
A pesar de reconocer que el espacio aún requiere mejoras edilicias, el impacto emocional en los visitantes es profundo. Ávalos utiliza este contacto con las nuevas generaciones para dejar un mensaje de superación: «Les pido que no falten a la escuela, que estudien y aprovechen las oportunidades», remarcó el excombatiente.
A través de este esfuerzo personal, el barrio 713 Viviendas se convierte en un aula abierta donde la soberanía y el patriotismo se enseñan desde la calidez de un hogar y la voz de un protagonista directo.
