La Inspección General de Justicia (IGJ), bajo la órbita del Ministerio de Justicia de la Nación, confirmó que avanzará con la designación de veedores dentro de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). La medida surge tras la negativa de la entidad para regularizar su situación documental y presentar los informes requeridos por el organismo de control.
Ocho años de opacidad financiera
Uno de los puntos más críticos señalados por el Ministerio de Justicia es la falta de claridad en los movimientos de divisas. Según el comunicado oficial, el ente rector del fútbol local no explica las cifras globales de sus balances desde hace más de ocho años.
«Se desconoce el origen y destino cierto de los millones de dólares que ingresaron a la AFA y salieron de ella», destacó el organismo, subrayando que la falta de rendición de cuentas es sistemática a pesar de los plazos legales otorgados.
Sedes inexistentes y universidades no registradas
La IGJ también detectó irregularidades logísticas e institucionales que levantaron sospechas:
- Mudanza fallida: Se rechazó un intento de traslado a la Provincia de Buenos Aires tras comprobarse que la sede declarada por la AFA no existía físicamente.
- Instituciones fantasma: La denominada “Universidad de la AFA”, mencionada en diversos actos oficiales, no se encuentra registrada legalmente ante los organismos correspondientes.
Misión de los veedores
Los funcionarios designados tendrán la facultad de ingresar a la sede de la calle Viamonte para obtener y verificar de primera mano la información que la dirigencia se negó a entregar voluntariamente. Esta medida es un paso previo que podría derivar en sanciones mayores o una intervención administrativa más profunda si se confirman los delitos de administración fraudulenta o falta de transparencia.
