El Gobierno nacional trabaja en un proyecto de reforma integral del Impuesto al Valor Agregado (IVA) orientado a simplificar el esquema tributario actual. La propuesta contempla reemplazar la estructura vigente de tasas diferenciadas por una alícuota uniforme más baja, que podría ubicarse entre el 18% y el 19%. De concretarse, productos de primera necesidad como el pan o la leche tributarían el mismo porcentaje que el resto de los bienes y servicios del mercado.
La intención del Ministerio de Economía es dejar atrás el esquema actual que combina alícuotas del 10,5%, 21% y 27%, además de eliminar diversas exenciones. La iniciativa forma parte del paquete de reformas fiscales que el presidente Javier Milei prevé enviar al Congreso antes de 2027, el cual también incluirá modificaciones en el Impuesto a las Ganancias, el impuesto a los débitos y créditos bancarios y los derechos de exportación.
IVA compartido con provincias y cambios respaldados por el FMI
Entre las alternativas en estudio se evalúa implementar un esquema de IVA compartido entre la Nación y las provincias. Bajo este modelo, el Ejecutivo nacional aplicaría un porcentaje fijo y cada jurisdicción definiría un tramo adicional. El objetivo oficial apunta a estimular la competencia fiscal subnacional y sentar las bases para el reemplazo gradual del Impuesto a los Ingresos Brutos.
El replanteo del tributo cuenta además con el impulso del Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo que considera que el abanico actual de exenciones y tasas reducidas erosiona la recaudación. En su lugar, el FMI sugiere aplicar una tasa única combinada con un esquema de transferencias directas hacia los sectores de menores recursos para compensar el encarecimiento de la canasta básica.