Durante la serie de procedimientos ejecutados este viernes por la Justicia Federal en las sedes de la cadena de gimnasios EXEN, concesionarias de vehículos, estudios contables y domicilios particulares de los imputados, los investigadores detectaron la presencia de infraestructura dedicada al minado de criptomonedas, un hallazgo que refuerza las sospechas sobre la maniobra de blanqueo de capitales.
El equipamiento informático fue localizado en inmuebles situados sobre las calles Mitre 709 y Ameghino 265, en Resistencia. De acuerdo con la hipótesis de la Fiscalía Federal, la minería de activos digitales habría sido utilizada como una herramienta para canalizar dinero en efectivo de origen no declarado e ingresarlo al circuito legal.
En el requerimiento de instrucción, el Ministerio Público Fiscal atribuyó a los imputados haber puesto en circulación fondos de origen ilícito «posiblemente provenientes del delito de narcotráfico y/u otros delitos de acción pública», operando a través de un entramado societario que excedía la capacidad económica declarada.
Criptomonedas y la hipótesis de blanqueo
Las llamadas granjas de criptomonedas operan mediante sistemas de cómputo de alto rendimiento destinados a validar transacciones en redes blockchain. Si bien la actividad puede ejercerse dentro de los marcos normativos, suele ser empleada por estructuras complejas para enmascarar el origen de fondos ilícitos dada la dificultad para trazar el capital inicial invertido.
La investigación que involucra a Federico Clinis, Nicolás Clinis, Mauro Lugo Heim, María Graciela Canal y Yamil Gane continúa con la recolección de pruebas informáticas y el análisis de los activos digitales secuestrados durante los operativos.

