La provincia del Chaco dio un paso estratégico fundamental en su inserción en los mercados globales de alta competitividad. El gobernador Leandro Zdero acompañó la consolidación y el despacho de un nuevo embarque de aceite esencial de palo santo, un producto de altísimo valor agregado elaborado íntegramente en el Parque Industrial de Presidencia Roque Sáenz Peña por la firma local Heffner Oil. El cargamento tiene como destino final la ciudad de Lauffen, en Alemania.
El envío, que consta de 16 tambores de 200 kilogramos cada uno, viajará por vía aérea desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza tras cumplir con los rigurosos controles aduaneros y fitosanitarios exigidos por la Unión Europea. Del acto de consolidación participaron también el ministro de la Producción y el Desarrollo Económico Sostenible, Oscar Dudik, el intendente de Sáenz Peña, Bruno Cipolini, y el titular de la firma exportadora, Waldo Heffner.
Agregado de valor y transición a una provincia exportadora
Durante la jornada de despacho, el mandatario chaqueño y sus funcionarios destacaron el impacto económico de diversificar la matriz productiva regional:
- Apoyo a la inversión privada: «Estamos acompañando a quienes invierten, producen y generan empleo. Esto demuestra que el Chaco puede desarrollarse con trabajo, esfuerzo y coraje», expresó Leandro Zdero, recordando los inicios del proyecto en el Parque Industrial.
- Industrialización en origen: El gobernador remarcó que la meta principal de la gestión es dejar atrás el modelo de comercialización de materias primas brutas para transformarse en un polo exportador de manufacturas industrializadas con valor agregado sobre los recursos naturales.
- Nuevos horizontes comerciales: Además del consolidado mercado alemán, la firma chaqueña ya proyecta y avanza en negociaciones para colocar su producción en el Reino Unido, Países Bajos, Estados Unidos y Japón.
Una industria sustentable y única en la Argentina
Heffner Oil se posiciona actualmente como la única empresa en todo el territorio nacional dedicada a la producción industrial de aceite esencial de palo santo. Lo destacable de su esquema radica en el estricto cumplimiento de estándares ambientales internacionales, utilizando de manera exclusiva descartes de la industria maderera regulada y ejemplares caídos o muertos.
La producción cuenta con la certificación y trazabilidad de organismos clave como el SENASA y el Ministerio de Ambiente de la Nación, lo que le abre las puertas a los mercados más exigentes del viejo continente. «Queremos convertir esta industria en una biorefinería para desarrollar nuevos productos derivados y aprovechar integralmente cada recurso», proyectó su propietario, Waldo Heffner, quien además adelantó negociaciones avanzadas con la gigante japonesa Takasago, líder global en el sector de la perfumería y aromas.
