El escenario judicial de la provincia registró una fuerte novedad institucional tras el anuncio de César Collado, quien comunicó de forma pública su renuncia definitiva al cargo de fiscal provisorio para regresar de manera plena al ejercicio de la abogacía en el ámbito privado. El letrado aclaró que la determinación ya estaba tomada de antemano, saliendo al cruce de la reciente suspensión preventiva dictada en su contra por el Consejo de la Magistratura.
El funcionario judicial precisó que la notificación formal sobre el desplazamiento preventivo le fue entregada el pasado viernes cerca de las 11:00 de la mañana. Según sus palabras, el proceder del órgano extrapoder no afectó su planificación debido a las decisiones que ya había madurado respecto a su futuro laboral inmediato.
Plazos, retorno al esquema privado y balance de gestión
Collado ofreció precisiones sobre cómo se instrumentará su salida de los tribunales y los motivos que impulsaron su dimisión:
- Fecha de salida: La renuncia formal estaba planificada para efectivizarse a partir del próximo 1 de julio, cerrando una etapa de algo más de doce meses al frente de la fiscalía.
- Regreso a la actividad: El abogado anticipó su inmediata reinserción en los estrados. «Hay mucha gente que necesita de mi asistencia técnica penal y volveré a partir del 2 de julio a mi oficina de calle Pellegrini 550», detalló.
- Balance personal: Manifestó retirarse de la función pública con absoluta serenidad. «Trabajé al servicio de la gente y del cargo durante más de un año. Me voy con una tranquilidad absoluta. Tengo dignidad, la autoestima muy alta, las manos limpias y la conciencia tranquila», remarcó.
Denuncias de hostigamiento y críticas al Consejo de la Magistratura
Durante sus declaraciones a la prensa, el ahora ex fiscal aprovechó para visibilizar el complejo entramado de presiones que presuntamente experimentó a lo largo de su mandato en el Ministerio Público Fiscal, asegurando que las distintas acusaciones anteriores en su contra carecían de cualquier tipo de sustento jurídico.
«Me hostigaron, me socavaron y recibí varios golpes bajos. Todas las denuncias que hicieron en mi contra fueron archivadas o terminaron con desistimientos», enfatizó Collado para fundamentar el desgaste institucional sufrido.
Al referirse específicamente a la resolución de suspensión preventiva emitida por el Consejo de la Magistratura, el abogado cuestionó con dureza el dictamen técnico, tildándolo como una medida difícil de comprender desde la óptica legal. No obstante, aclaró que mantendrá el respeto correspondiente por los canales e instituciones del Estado. «El Consejo tendrá sus motivos. Yo tengo una tranquilidad absoluta y al único que le tengo que rendir cuentas es a Dios y a mi familia. No me voy a morir por un cargo», concluyó de forma tajante.
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