En una jornada marcada por fuertes rumores y movimientos en el gabinete nacional, se confirmó la salida de Marco Lavagna de la dirección del INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos). La renuncia se produce en un clima de creciente tensión con el ministro de Economía, Luis Caputo, debido a discrepancias en el manejo y la comunicación de las métricas económicas.
Los motivos del quiebre
Fuentes cercanas al organismo señalan que la relación entre Lavagna y el equipo económico se desgastó en las últimas semanas. Las principales diferencias radican en la metodología de medición de la inflación y el impacto de los servicios regulados en el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Desde el entorno de Caputo se buscaba una mayor alineación de los datos con la narrativa oficial de desaceleración de precios, mientras que Lavagna defendía la autonomía técnica y los tiempos del instituto. Esta «falta de sintonía» terminó por precipitar su alejamiento del cargo que ocupaba desde la gestión anterior.
Impacto en los mercados y el organismo
La salida de Lavagna genera incertidumbre sobre la futura conducción del INDEC, una entidad cuya credibilidad es fundamental para los inversores y los acuerdos con el FMI. El desafío para el Gobierno será designar un sucesor que mantenga el estándar de transparencia recuperado en los últimos años para evitar sospechas de manipulación de estadísticas.
Hasta el momento, no se ha oficializado quién será el reemplazante, aunque suenan varios nombres vinculados al sector financiero cercano al Palacio de Hacienda. La noticia impactó de inmediato en el arco político, donde la oposición cuestionó que se ponga en riesgo la independencia del ente estadístico nacional.
