Ante los reiterados hechos de inseguridad y los pedidos de los vecinos, la Dirección de Zona Interior de Presidencia Roque Sáenz Peña dispuso un fuerte incremento de la presencia policial en el barrio Santa Mónica y zonas aledañas. El operativo busca prevenir delitos contra la propiedad y enfrentamientos entre bandas.
El refuerzo incluye el patrullaje intensivo de las divisiones COM (Cuerpo de Operaciones Motorizadas) e Investigaciones, junto a efectivos de las comisarías locales. Los controles se centrarán en la identificación de personas, verificación de motovehículos y patrullajes preventivos durante las 24 horas, con especial énfasis en las paradas de colectivos y zonas comerciales.
Desde la cúpula policial señalaron que esta medida responde a un análisis del mapa del delito, que mostró un incremento de arrebatos y disturbios en el sector en las últimas semanas. «El objetivo es saturar las zonas críticas para llevar tranquilidad a las familias del barrio», expresaron las autoridades.
Además del despliegue operativo, se prevén reuniones entre los jefes policiales y los referentes vecinales para ajustar los horarios de patrullaje y coordinar el uso de herramientas como los grupos de alerta temprana.
Esta acción se suma a los operativos de «Prevención Activa» que se vienen replicando en otros puntos estratégicos de la Ciudad Termal, buscando reducir los índices de criminalidad bajo la premisa de una mayor proximidad entre la fuerza y la ciudadanía.
