En una exposición marcada por el pragmatismo, el ministro Luis Caputo reconoció que el proceso de desinflación sufrió un revés en los últimos meses. Ante un auditorio de inversores y analistas, el funcionario subrayó los límites del poder estatal sobre la psicología económica: «No podemos forzar a los argentinos a tener pesos en el bolsillo si no quieren», sentenció.
Inflación y precios relativos
El jefe de la cartera económica vinculó la aceleración de precios con factores que considera estacionales y de readecuación:
- Sectores regulados: Atribuyó gran parte del IPC reciente a la recomposición de tarifas.
- Alimentos: Mencionó el impacto puntual de la carne en la canasta básica.
- Proyección: Aseguró que estos saltos no se repetirán con la misma intensidad y que la inflación retomará su sendero descendente en el corto plazo.
El plan financiero: USD 9.000 millones bajo la lupa
Uno de los puntos más seguidos por el mercado fue la estrategia para afrontar los vencimientos de deuda:
- Sin mercado internacional: Caputo descartó salir a emitir deuda externa en las condiciones actuales.
- Fondos identificados: Afirmó que el Gobierno ya tiene los recursos para cubrir compromisos por 9.000 millones de dólares previstos para este año y 2027.
- Alternativas: La estrategia priorizará el mercado local, la venta de activos estratégicos y nuevas herramientas que se anunciarán próximamente.
“La relación con el FMI es espectacular; el organismo tiene confianza plena en nuestro rumbo. El desafío hoy es revertir la desconfianza social marcada por décadas de crisis”, destacó el ministro.
Caputo concluyó su intervención reafirmando que la economía «está en orden» desde lo fiscal, pero admitió que la batalla principal ahora es consolidar la recuperación del sector privado y generar las condiciones para que la inversión reemplace al gasto público como motor del PBI.
