04/02/2026
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En el marco de la reciente Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, el presidente de la Nación, Javier Milei, reafirmó la postura de Argentina respecto a la necesidad de una transformación profunda del bloque regional. Durante su intervención frente a sus pares de la región, el mandatario hizo hincapié en que el esquema actual de comercio se encuentra estancado y que es imperativo avanzar hacia una apertura comercial más agresiva que permita a los países miembros competir en el mercado global sin las ataduras de un proteccionismo que calificó como obsoleto.

Críticas al funcionamiento actual del bloque

El jefe de Estado argentino sostuvo que el Mercosur no puede seguir funcionando como una unión aduanera cerrada que limita las oportunidades de inversión y crecimiento. Milei propuso flexibilizar las normativas internas para que cada país tenga la libertad de negociar acuerdos bilaterales con terceras naciones o bloques económicos de manera independiente, sin necesidad de la aprobación unánime del resto de los socios. Según su visión, esta libertad de acción es fundamental para modernizar las economías locales y atraer capitales extranjeros.

Durante el plenario, el presidente argentino también se refirió a la importancia de reducir la carga impositiva y eliminar las barreras burocráticas que encarecen el intercambio de bienes y servicios dentro y fuera de la región. Su discurso estuvo alineado con las promesas de campaña de desregulación económica, trasladando esa lógica al plano internacional. Si bien reconoció la importancia histórica del bloque, fue enfático al señalar que, si el Mercosur no se adapta a las exigencias del siglo veintiuno, corre el riesgo de volverse irrelevante para el desarrollo de sus pueblos.

Reacciones y posicionamiento regional

La postura argentina generó diversas reacciones entre los líderes presentes. Mientras que algunos sectores coincidieron en la necesidad de agilizar trámites y modernizar estructuras, otros países miembros manifestaron su cautela ante una apertura que pudiera afectar a las industrias locales. No obstante, Milei mantuvo su firmeza, argumentando que la única salida para la crisis económica que atraviesa la región es la libertad de mercado y la integración real a las cadenas de valor globales, dejando de lado las intervenciones estatales excesivas.

Finalmente, el encuentro concluyó con el compromiso de seguir analizando propuestas de reforma, aunque el planteo de Argentina marcó una clara división de visiones sobre el futuro del grupo. Desde la delegación argentina destacaron que seguirán impulsando esta agenda en cada foro internacional, considerando que la apertura comercial es el motor necesario para generar empleo genuino y terminar con la inflación y la pobreza. El presidente cerró su participación invitando a sus socios a ser valientes y abrazar las ideas de la libertad económica.

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