El fiscal federal Carlos Schaefer brindó precisiones sobre la logística y la estructura que tendrá el juicio por la sustracción y desaparición de Loan Danilo Peña. El proceso, que mantiene en vilo al país, iniciará formalmente sus etapas definitorias este viernes con la audiencia preliminar en el salón auditorio de la Facultad de Derecho de la UNNE, en Corrientes.
Una estructura de acusación sin precedentes
Dada la complejidad del expediente, el Ministerio Público Fiscal ha decidido desplegar un equipo de siete fiscales para sostener la acusación. Schaefer justificó esta medida alegando que buscan trabajar en equipo para garantizar «mayor eficacia y mayores garantías» durante el debate. «Esa sociedad merece una representación estatal de esa magnitud», afirmó.
Los números que definen la magnitud del juicio son elocuentes:
- 161 testigos: Citados para reconstruir los hechos y las maniobras posteriores.
- 17 imputados: Siete de ellos acusados por participación directa en la sustracción y el resto por entorpecimiento de la investigación.
- Equipo multidisciplinario: Participación de la prensa, defensores de cada imputado y representantes de la Procuraduría de Trata (PROTEX).
El «pacto de silencio» y la angustia familiar
Schaefer no ahorró calificativos al referirse a la conducta de los acusados durante la instrucción: “Si hubo un pacto de silencio, es un pacto cruel”, sentenció. Asimismo, tras reunirse con los padres y hermanos de Loan, el fiscal manifestó haber percibido una «angustia impresionante» en el seno familiar, que aguarda respuestas tras meses de incertidumbre.
La audiencia de este viernes será clave para determinar qué pruebas serán admitidas y si los detenidos —actualmente dispersos en cárceles federales de distintas provincias— serán trasladados físicamente a Corrientes para el desarrollo de las jornadas.
