El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, se pronunció a través de sus canales oficiales para destacar los últimos indicadores económicos que muestran una desaceleración sostenida en el aumento de precios. Según el funcionario, la inflación acumulada durante el año 2025 ha alcanzado el nivel más bajo registrado en los últimos ocho años en Argentina, lo que representa un hito dentro del programa de estabilización monetaria y fiscal que lleva adelante la actual administración.
Análisis de las cifras y variables económicas
El titular de la cartera económica subrayó que este resultado es consecuencia directa del ordenamiento de las cuentas públicas y de la eliminación de la emisión monetaria descontrolada. Para Caputo, haber logrado que el índice de precios al consumidor se mantenga en una tendencia decreciente permite proyectar un escenario de mayor previsibilidad para las inversiones y una recuperación paulatina del poder adquisitivo. El ministro enfatizó que, aunque el proceso es arduo, los datos confirman que se ha quebrado la inercia inflacionaria que afectaba al país desde hace casi una década.
Desde el Ministerio de Economía señalaron que la baja en la inflación núcleo ha sido un factor determinante para alcanzar estos valores. Asimismo, destacaron que el anclaje de las expectativas y la política de déficit cero han funcionado como los pilares fundamentales para evitar los saltos bruscos en los precios de los productos de consumo masivo, rubro que suele ser el más sensible para los sectores de menores ingresos.
Perspectivas para el cierre del año
A pesar del optimismo por las cifras alcanzadas, Luis Caputo reconoció que todavía queda trabajo por hacer para consolidar la estabilidad de largo plazo. El objetivo del Gobierno nacional para los meses restantes de 2025 es profundizar la desregulación de la economía y avanzar en la baja de impuestos que todavía impactan en la cadena de costos de la producción nacional. Según el funcionario, la baja de la inflación es la base necesaria para encarar una fase de crecimiento económico genuino.
Analistas del sector financiero coincidieron en que la noticia fue bien recibida por los mercados, lo que se vio reflejado en una leve mejora de los bonos argentinos y una reducción del riesgo país. Sin embargo, advirtieron que el desafío será mantener esta tendencia sin descuidar el nivel de actividad económica y el consumo interno, variables que todavía muestran señales mixtas en diversos sectores de la industria y el comercio.
