Tras las denuncias públicas realizadas por el entorno de Alberto Osuna sobre supuestos maltratos y falta de atención médica en su lugar de detención, la cúpula de la Policía del Chaco emitió un comunicado oficial para desmentir tales acusaciones. La institución de seguridad brindó detalles sobre el estado de salud del dirigente social, quien se encuentra bajo custodia en el marco de una investigación judicial, y aclaró los procedimientos que se vienen llevando adelante para garantizar su integridad psicofísica.
Informe médico y negativa del detenido
Según el reporte detallado por las autoridades policiales, Osuna recibe controles sanitarios periódicos por parte del personal de salud de la fuerza y del servicio penitenciario. En el último control registrado, el detenido habría manifestado su voluntad de no ingerir los fármacos prescritos por los profesionales para sus afecciones crónicas. Desde la policía señalaron que cada una de estas negativas queda debidamente asentada en actas labradas ante testigos, con el fin de deslindar responsabilidades ante posibles descompensaciones derivadas de la falta de tratamiento.
La fuerza de seguridad subrayó que el trato brindado a Osuna se ajusta estrictamente a los protocolos internacionales de derechos humanos para personas privadas de su libertad. Negaron categóricamente que existan restricciones arbitrarias a las visitas médicas particulares o que se le niegue el acceso a los elementos básicos de higiene y alimentación, tal como habían sugerido sus allegados en recientes manifestaciones frente a la dependencia policial.
Transparencia en el proceso de detención
Para dar mayor transparencia a la situación, la Policía del Chaco puso a disposición de la justicia los registros de las cámaras de seguridad y los libros de guardia donde constan los movimientos diarios del interno. Las autoridades indicaron que el dirigente mantiene contacto regular con su defensa técnica y que cualquier requerimiento de traslado por motivos de salud es evaluado y ejecutado de manera inmediata si la situación médica lo amerita.
El conflicto surge en un contexto de alta sensibilidad política y judicial, dado que Osuna es investigado por delitos de abigeato y tiene vínculos con causas de gran impacto social en la provincia. Desde el Gobierno provincial respaldaron el accionar policial, instando a que las disputas se resuelvan en el ámbito de los tribunales y no mediante estrategias de presión que busquen desacreditar el trabajo de las instituciones de seguridad y justicia.
