Tras la espectacular persecución y el choque registrados en las últimas horas, la Gendarmería Nacional confirmó el hallazgo de un importante cargamento de estupefacientes en el interior del vehículo involucrado. Lo que inicialmente parecía un intento de evasión de un control vial ordinario, terminó revelando una operación de narcotráfico de gran escala, luego de que los peritos realizaran una requisa exhaustiva en la estructura de la camioneta que embistió a un efectivo de la fuerza.
Hallazgo de la droga en compartimentos ocultos
Durante la inspección del rodado siniestrado, los agentes federales notaron modificaciones en el sector de la caja y los paneles laterales. Con la ayuda de herramientas de corte y la asistencia de canes detectores de narcóticos, se localizaron numerosos paquetes rectangulares envueltos en plástico térmico. Al realizar las pruebas de campo Narcotest, el resultado confirmó que se trataba de clorhidrato de cocaína de máxima pureza, con un peso total que superó los 90 kilogramos.
La droga estaba distribuida de manera estratégica para equilibrar el peso del vehículo y no levantar sospechas durante la conducción. Sin embargo, la actitud evasiva del conductor al llegar al retén fue lo que desencadenó el incidente donde el gendarme resultó herido. Los investigadores estiman que el valor del cargamento incautado en el mercado ilegal asciende a una cifra multimillonaria, representando uno de los decomisos de cocaína más importantes del semestre en la región.
Avances en la investigación judicial
El Juzgado Federal de Resistencia ha tomado las riendas de la causa, disponiendo la incomunicación del conductor detenido, quien ya contaba con antecedentes por delitos menores. Se investiga ahora la ruta que seguía el cargamento, presumiendo que ingresó por la frontera norte con destino a los puertos de la provincia de Buenos Aires o Rosario para su posterior exportación. El vehículo quedó secuestrado como pieza clave del delito de transporte de estupefacientes agravado por el atentado contra la autoridad.
Respecto al estado de salud del gendarme atropellado, las autoridades informaron que permanece estable y en observación, recuperándose de las fracturas sufridas durante el impacto. Este operativo refuerza las hipótesis de las fuerzas de seguridad sobre el uso de vehículos particulares de alta gama para el traslado de sustancias ilícitas mediante la modalidad de ocultamiento en dobles fondos, lo que exige una vigilancia más técnica y constante en los corredores viales estratégicos del Chaco.
