Un histórico fallo de la Corte Suprema de los Estados Unidos anuló la mayoría de los aranceles globales impuestos por la administración de Donald Trump, abriendo un escenario de alta volatilidad comercial. La resolución impacta directamente sobre el acuerdo recíproco de comercio e inversiones firmado entre Buenos Aires y Washington el pasado 5 de febrero.
La contraofensiva de Trump
Ante la anulación judicial, el mandatario estadounidense firmó una nueva orden ejecutiva aplicando la Sección 122, que establece un arancel temporal del 10% a todas las importaciones por un período de cinco días. Esta medida entrará en vigencia el 24 de febrero a las 0:01 (hora del este).
No obstante, el decreto incluye un párrafo que ha sido leído con optimismo en la Casa Rosada: Estados Unidos ratificó que “seguirá cumpliendo sus acuerdos legalmente vinculantes”, lo que sugiere que los países con tratados bilaterales vigentes podrían quedar exceptuados.
Carne argentina: el producto estrella a resguardo
A pesar del clima de incertidumbre, existen puntos de alivio para el sector exportador nacional:
- Excepción específica: La carne vacuna no será alcanzada por el nuevo arancel temporal del 10% debido a «necesidades de la economía estadounidense».
- Cuotas de exportación: El incremento de 20.000 a 100.000 toneladas para este año permanece firme, ya que no fue dictado bajo la ley impugnada por la Corte (IEEPA).
- Productos beneficiados: El acuerdo original, firmado por el canciller Pablo Quino, contempla la eliminación de tasas para 1675 productos argentinos.
Advertencia de los exportadores y el rol del Congreso
Desde la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) lanzaron una nota de cautela. Advierten que el beneficio arancelario recíproco es, precisamente, el punto que la Corte declaró ilegal, lo que podría dejar sin sustento jurídico la concesión principal. Además, recordaron que el acuerdo todavía no ha sido ratificado por el Congreso argentino.
Este nuevo contexto judicial podría acelerar los tiempos legislativos en Buenos Aires para blindar el entendimiento bilateral, ante la posibilidad de que Trump recurra a otras herramientas como las Secciones 232 o 301 (Seguridad Nacional) para imponer tarifas más difíciles de impugnar en el futuro.
