03/04/2026
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El fiscal César Collado brindó precisiones sobre la situación procesal de David Ojeda, el único detenido por el doble femicidio ocurrido el pasado 10 de marzo en Quitilipi. Las víctimas, Marcela Frías (36) y su hija Diana Yerlin Gómez (17), fueron asesinadas en un hecho que la justicia ha caratulado bajo las figuras penales más severas del Código Argentino.

Según detalló el funcionario judicial, sobre Ojeda pesa una imputación por homicidio agravado por el vínculo, alevosía y femicidio en el caso de su pareja. «Se encuadra en el artículo 80, incisos 1, 2 y 11», precisó el fiscal al referirse a la calificación legal que conlleva la pena de prisión perpetua.

ABUSO SEXUAL Y FEMICIDIO VINCULADO

En relación al crimen de la adolescente de 17 años, la acusación suma un agravante estremecedor. El fiscal indicó que se le imputa homicidio agravado por odio de género, en concurso con el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado. «El delito contra la integridad sexual fue cometido cuando la víctima aún estaba con vida», remarcó Collado, basándose en los informes forenses.

La autopsia resultó determinante para consolidar esta línea investigativa, al confirmar signos de abuso previos al deceso de la menor, lo que agrava significativamente la responsabilidad penal del único imputado en la causa.

EL MÓVIL DEL CRIMEN

La principal hipótesis que maneja la Fiscalía sostiene que el desencadenante del doble asesinato habría sido el descubrimiento de los abusos. Marcela Frías habría confrontado a Ojeda tras enterarse de los ataques contra su hija, manifestando su intención de denunciarlo ante las autoridades.

Ante esta amenaza de delación, el acusado habría tomado la decisión de terminar con la vida de ambas mujeres para asegurar su impunidad. Con el dictado de la prisión preventiva, Ojeda permanecerá detenido mientras la investigación se encamina hacia su clausura y posterior elevación a juicio por jurados.

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