En una jornada cargada de tensión, la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo dispuso este miércoles la conciliación obligatoria por un período de 15 días en el conflicto de la fabricante de neumáticos Fate. La medida, que entró en vigencia a las 13:00 horas, obliga a la empresa a dar marcha atrás con los más de 900 despidos anunciados.
Retorno al estado anterior
Bajo el amparo de la Ley 14.786, el Gobierno nacional ordenó que la compañía perteneciente a Javier Madanes Quintanilla regrese al «estado anterior al conflicto». Esto implica la anulación inmediata de las desvinculaciones y la garantía de operatividad de la planta de San Fernando durante el plazo legal estipulado.
En contrapartida, el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) deberá dejar sin efecto cualquier medida de acción directa, garantizando la paz social mientras duren las negociaciones en el ámbito de la Secretaría de Trabajo.
Lectura política del conflicto
Fuentes oficiales manifestaron un marcado malestar con la conducción de Fate. Desde el Ejecutivo interpretan que el anuncio del cierre definitivo, realizado a pocas horas del debate de la reforma laboral en la Cámara de Diputados, reviste un carácter netamente político.
Las autoridades advirtieron que el incumplimiento de esta disposición acarreará severas sanciones:
- Para la empresa: Multas encuadradas en la Ley 25.212.
- Para el gremio: Sanciones previstas en la Ley de Asociaciones Sindicales (N° 23.551).
El futuro de la negociación
Estos 15 días hábiles otorgarán un margen de maniobra para que el Gobierno, la empresa y el sindicato busquen una salida a la crisis económica que aduce la firma. Mientras tanto, los 920 empleados afectados por el anuncio de cierre deberán ser reincorporados a sus funciones habituales a la espera de una resolución definitiva sobre la viabilidad de la histórica fábrica.
