El Vaticano, a través del Colegio para el Examen de los Recursos en Materia de Delitos Graves, confirmó la culpabilidad del presbítero argentino Damián Rodríguez Alconchel por la comisión de delitos graves contra el sexto mandamiento cometidos contra un menor de edad. La decisión rechaza la apelación presentada por la defensa y deja firme la sanción canónica.
Sanciones impuestas
Tras un extenso proceso administrativo penal eclesiástico, el Obispado de San Isidro comunicó las restricciones perpetuas y temporales para el sancionado:
- Prohibición perpetua: No podrá ejercer ningún oficio eclesiástico, función directiva ni tareas docentes en instituciones religiosas de cualquier índole.
- Suspensión del ministerio: Se le impuso la prohibición por el término de cinco años para ejercer públicamente cualquier acto propio del ministerio sacerdotal.
Antecedentes y denuncia
Rodríguez Alconchel, ampliamente conocido como el «padre Damián» en la zona norte del Gran Buenos Aires, se desempeñó como párroco en Boulogne y tuvo una activa participación en colegios católicos locales. Las denuncias que originaron el caso datan del año 2020, refiriendo a prácticas abusivas ocurridas durante celebraciones de Semana Santa.
Cabe destacar que, si bien la justicia canónica avanzó hasta la condena, los hechos denunciados no habrían tenido un correlato en la justicia ordinaria debido a la prescripción de la acción penal, dejando al proceso del Vaticano como la única instancia de sanción efectiva.
Comunicado del Obispado
Desde la diócesis de San Isidro manifestaron su cercanía y apoyo espiritual a la víctima. Asimismo, solicitaron a la comunidad evitar manifestaciones o comentarios que pudieran profundizar el sufrimiento de las personas afectadas por este caso.

