Bajo un fuerte operativo de seguridad, se concretó el traslado desde la provincia de Tucumán hacia Juan José Castelli del hombre acusado de haber sido contratado como sicario para ejecutar un ataque violento. El sospechoso había sido capturado días atrás tras una minuciosa investigación que permitió localizar su paradero fuera de los límites provinciales. Su llegada a la localidad chaqueña marca el inicio de una nueva etapa procesal donde deberá responder ante la justicia por los graves cargos que se le imputan.
Traslado interprovincial y custodia
El procedimiento de extradición fue coordinado por la División Investigaciones Complejas de la Policía del Chaco, cuyos efectivos viajaron hasta la capital tucumana para hacer efectiva la orden del juez de garantías. El trayecto se realizó por vía terrestre, cumpliendo con estrictos protocolos para evitar cualquier intento de fuga o incidentes, dada la peligrosidad del sujeto y la naturaleza del delito investigado. A su arribo, fue alojado en una dependencia policial local a la espera de ser citado por el equipo fiscal interviniente.
Al detenido se lo vincula con un hecho de extrema violencia ocurrido meses atrás, donde un ciudadano fue interceptado y agredido de manera premeditada. La principal hipótesis de la fiscalía es que el atacante no tenía vínculos previos con la víctima, sino que actuó bajo una promesa remuneratoria, lo que agrava significativamente su situación legal bajo la figura de tentativa de homicidio o lesiones gravísimas por precio o promesa, según se determine en la acusación formal.
Próximos pasos en la investigación
Con el presunto autor material ya en jurisdicción chaqueña, los investigadores se enfocarán ahora en desentrañar la identidad de los autores intelectuales del ataque. Se sospecha que existen una o más personas que financiaron el operativo y proporcionaron la información logística necesaria para que el agresor pudiera actuar. El análisis de los dispositivos móviles secuestrados durante su captura en Tucumán será una pieza clave para identificar las comunicaciones y las transacciones de dinero que habrían servido de pago por el encargo.
En las próximas horas, el imputado deberá prestar declaración indagatoria, instancia en la que podrá ejercer su derecho a defensa o mantenerse en silencio. Desde el entorno de la víctima han manifestado alivio por el avance de la causa, aunque persiste el temor mientras no se logre dar con quienes ordenaron la agresión. La justicia local ha dispuesto mantener el secreto de sumario sobre ciertos aspectos del expediente para no entorpecer los allanamientos que podrían derivarse de las nuevas pruebas obtenidas tras la extradición.
