Efectivos de la División Explosivos de la Policía del Chaco llevaron a cabo este martes la destrucción de 170 kilogramos de pirotecnia. El material había sido decomisado en diversos operativos realizados durante las festividades de fin de año por no cumplir con las normativas vigentes o tratarse de elementos prohibidos por su alta peligrosidad sonora.
La destrucción se realizó en un predio descampado bajo estrictas normas de seguridad para evitar riesgos a terceros y minimizar el impacto ambiental. Los especialistas utilizaron técnicas de combustión controlada para neutralizar la carga explosiva de los artefactos, entre los cuales se encontraban bombas de estruendo, cohetes y otros elementos de estruendo masivo.
Desde la fuerza policial explicaron que este material representa un riesgo crítico de incendio y explosión espontánea si no se almacena en condiciones adecuadas, por lo que su eliminación es obligatoria una vez finalizados los procesos legales de decomiso.
Cumplimiento de la «Ley de Pirotecnia Cero»
Este operativo se enmarca en las políticas de «Pirotecnia Cero» o de bajo estruendo que rigen en varios municipios de la provincia, buscando proteger a personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), adultos mayores y animales, quienes resultan severamente afectados por las detonaciones.
Las autoridades recordaron que los controles continuarán durante todo el año para desalentar la comercialización ilegal de estos productos. «El objetivo es que el secuestro de estos elementos no sea solo una medida administrativa, sino una acción concreta para garantizar la tranquilidad de la comunidad», señalaron fuentes de la División Bomberos.
