En una audiencia de casi una hora ante los tribunales de Comodoro Py, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner prestó declaración este martes en el marco del juicio por la «Causa de los Cuadernos». La jornada estuvo marcada por el hecho de que la exmandataria cumple actualmente una condena de seis años de prisión domiciliaria por la causa Vialidad.
Duras críticas a la instrucción de Bonadio y Stornelli
Al iniciar su exposición ante el juez Enrique Méndez Signori, Fernández de Kirchner calificó el proceso como una «persecución política» y denunció irregularidades estructurales en el armado del expediente:
- Denuncia de aprietes: Sostuvo que hubo una «oleada de detenciones» para presionar a empresarios a declarar en su contra, calificando estas acciones como «prácticas mafiosas».
- Manejo delictivo: Acusó al fallecido juez Claudio Bonadio y al fiscal Carlos Stornelli de haber tenido un «manejo criminal» del proceso entre 2016 y 2019.
- Cuestionamiento de pruebas: «¿Dónde está la plata?», planteó al rechazar las acusaciones de cobro de sobornos y criticar los allanamientos realizados en sus propiedades.
Cruces con la gestión actual
En el tramo más político de su discurso, la expresidenta vinculó el avance del juicio con el contexto nacional actual, arremetiendo contra medidas del presidente Javier Milei:
“Esta causa fue pergeñada. Cuando veo que se sigue adelante, veo que la sentencia ya está escrita. Comparado con esto, Vialidad es un poroto. No hay nada más violatorio de la Constitución Nacional que lo que estamos viendo hoy”, expresó con dureza.
Al finalizar su intervención de 50 minutos, Fernández de Kirchner mantuvo su postura de no responder preguntas de las partes. Condicionó cualquier futura respuesta a que el tribunal cite a declarar a figuras como Mauricio Macri o el actual ministro de Economía, «Toto» Caputo. «Mientras tanto, no voy a formar parte de este circo», concluyó antes de cerrar la conexión desde su lugar de detención.
