En un operativo de gran magnitud, autoridades provinciales y fuerzas de seguridad desarticularon una explotación forestal clandestina en el paraje Río Muerto, a unos 50 kilómetros al norte de Pampa del Infierno. La intervención permitió constatar la destrucción de aproximadamente 550 hectáreas de bosque nativo, ejecutada sin ningún tipo de autorización oficial.
Operativo conjunto y autoridades intervinientes
El procedimiento fue encabezado por Oscar Navarro y Gustavo García, funcionarios de la Subsecretaría de Desarrollo Forestal y la Dirección de Bosques, junto a efectivos de la División Operaciones Rurales de General Pinedo y la Sección Rural de Pampa Guanaco.
La manda judicial fue librada por el Juzgado de Paz y Faltas de Los Frentones, en el marco de una investigación por infracción gravísima a la Ley de Bosques y la normativa ambiental vigente en la provincia del Chaco.
Secuestro de maquinaria pesada
Dada la extensión del desmonte, los infractores contaban con una infraestructura industrial para el avance sobre el monte. La Justicia procedió al secuestro de:
- Cuatro topadoras (maquinaria principal del desmonte).
- Dos cisternas con capacidad de 10.000 litros cada una (para combustible).
- Dos casillas de campaña utilizadas por los operarios.
Consecuencias legales
En el predio fue identificado un hombre de 42 años, quien fue formalmente notificado de las actuaciones judiciales y administrativas en su contra. Las autoridades ahora se centran en evaluar el daño ecosistémico irreversible para establecer las multas económicas correspondientes y las medidas de mitigación necesarias.
Desde el Ministerio de la Producción destacaron que estos controles se intensificarán para proteger los recursos naturales y garantizar que la actividad forestal se realice dentro de los marcos de sostenibilidad legalmente permitidos.

