El Gobierno nacional confirmó la versión definitiva del proyecto de reforma laboral que llegará al recinto del Senado este miércoles al mediodía. En un movimiento estratégico para destrabar la negociación con los mandatarios provinciales, el Ejecutivo decidió eliminar el apartado vinculado al impuesto a las Ganancias, el punto que generaba mayor resistencia federal.
Alianzas y modificaciones
Patricia Bullrich, en su rol de referente del bloque oficialista en la Cámara Alta, fue la encargada de anunciar los detalles tras una reunión clave en Casa Rosada. Según precisó, el texto incorpora 28 modificaciones consensuadas con bloques de la Unión Cívica Radical, el PRO y fuerzas provinciales, alcanzando un respaldo proyectado de 44 senadores.
El objetivo central de la iniciativa es «desarmar» el esquema laboral vigente para facilitar la contratación. Entre los ejes principales se destacan:
- Lucha contra la «industria del juicio»: Se establecen límites a la judicialización de los despidos y nuevos mecanismos de compensación para evitar distorsiones en las indemnizaciones.
- Fondo de Asistencia: Se contempla la creación de un fondo con un aporte del 3% destinado a cubrir obligaciones al finalizar los contratos laborales.
Contexto de tensión
El debate parlamentario se dará en un marco de alta conflictividad social, con movilizaciones convocadas por la CGT y diversas organizaciones sociales en las inmediaciones del Congreso. Pese a las protestas, desde el oficialismo manifestaron confianza en obtener la aprobación general, mientras continúan las negociaciones «minuto a minuto» por la redacción de artículos específicos que aún generan debate técnico.
