18/03/2026
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Recién llegado de Estados Unidos, el ministro Luis Caputo rompió el silencio sobre el dato del INDEC. Si bien reconoció que el 2,9% de febrero estuvo influenciado por los ajustes en tarifas y carne, aseguró que el Banco Central mantiene una «política monetaria apretada» para forzar la desinflación.

El impacto de las elecciones y la «psicosis»

Caputo vinculó la ralentización de la baja de precios a la volatilidad previa a las legislativas de 2025:

  • Dolarización: Sostuvo que el temor a una derrota de Javier Milei generó una «psicosis» y una fuerte dolarización de portafolios.
  • Variables afectadas: Este fenómeno impactó negativamente en el riesgo país, el crecimiento y, finalmente, la inflación.
  • Retroceso: «Eso nos hizo retroceder unos casilleros cuando veníamos muy avanzados», admitió el ministro.

Metas y el «dólar bajo el colchón»

Sobre el futuro inmediato, el ministro se mostró optimista pero cauteloso con los plazos:

  • Inflación < 1%: Consultando sobre la predicción presidencial de agosto, afirmó: «Podría ser tranquilamente. Si no es agosto, será septiembre u octubre».
  • Actividad bancaria: Destacó que el BCRA sigue comprando divisas diariamente pese al «shock externo brutal».

“Los argentinos tienen 170.000 millones de dólares fuera del sistema. Si hubiera confianza para volcarlos, tendríamos una explosión de crédito e inversión”, enfatizó Caputo.

El ministro cerró su intervención enviando un mensaje al mercado: el Gobierno no planea flexibilizar la emisión monetaria y confía en que la escasez de pesos terminará por doblegar la inercia de los precios hacia finales de este 2026.

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