La comunidad de Quitilipi se encuentra en estado de shock tras el hallazgo de los cuerpos de Juliana Marcela Frías (37) y su hija Diana Yerlin Gómez (7). Por el hecho, la Policía del Chaco logró la captura de David Ojeda, expareja de la mujer, tras una intensa cacería humana.
Detalles escalofriantes del ataque
La investigación, encabezada por el fiscal César Luis Colado, ha revelado detalles que demuestran una violencia extrema. Según las primeras hipótesis:
- El ataque: Ojeda habría ingresado a la vivienda de avenida 25 de Mayo y calle Paraguay mientras las víctimas dormían.
- Arma femicida: Juliana Frías fue atacada y asesinada con un hacha.
- Violencia contra la menor: La niña de 7 años sufrió lesiones atroces. Se investiga si el agresor utilizó un objeto contundente (un palo) para ultrajarla y herirla antes o después de darle muerte.
Captura al borde de la vía
Tras el crimen, Ojeda permaneció prófugo durante varias horas. Su detención se produjo alrededor de las 20:00 de este martes en el cruce de la Ruta Provincial N° 4 y la Ruta Nacional N° 16.
El procedimiento fue de alta tensión, ya que el sospechoso amenazó con quitarse la vida arrojándose a las vías del tren al verse rodeado por los uniformados. Finalmente, los agentes lograron reducirlo y ponerlo bajo custodia.
“Estamos ante un hecho de una perversidad inenarrable. La calificación actual es de ‘Supuesto femicidio seguido de homicidio’, pero no descartamos que el proceso derive en la figura de doble femicidio por el contexto de género que rodea a ambas víctimas”, señalaron fuentes judiciales.
Justicia y peritajes
Los cuerpos fueron trasladados al Instituto de Medicina y Ciencias Forenses (IMCiF) para las autopsias de rigor, las cuales serán determinantes para confirmar la mecánica de las muertes y la existencia de abusos previos. Ojeda permanece alojado en una dependencia policial de máxima seguridad ante el riesgo de linchamiento por parte de la comunidad.
