04/02/2026
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Las intensas precipitaciones que azotaron a la capital chaqueña durante las últimas horas dejaron al descubierto la fragilidad de ciertos sectores del Gran Resistencia. En el barrio La Rubita, una de las zonas más vulnerables de la ciudad, el personal policial y de bomberos debió llevar a cabo un operativo de emergencia para rescatar a tres niños que habían quedado aislados en su vivienda debido al avance del agua. El anegamiento, que superó en algunos tramos el medio metro de altura, impedía la salida de los menores de forma segura por sus propios medios.

Operativo de extracción y asistencia sanitaria

Alertados por la situación de desamparo y el riesgo sanitario que implicaba la permanencia de los infantes en el domicilio inundado, los efectivos se desplazaron hasta el lugar utilizando equipos especiales y botes de goma para navegar por las calles convertidas en canales. Los tres hermanos, de corta edad, fueron extraídos de la vivienda y puestos a resguardo en una zona seca, donde recibieron las primeras atenciones por parte de personal médico. Se constató que, pese al frío y la humedad, los niños se encontraban en buen estado de salud general.

El procedimiento fue seguido de cerca por los vecinos, quienes también padecen las consecuencias del temporal. Las precarias instalaciones eléctricas de la zona representaban un peligro adicional, por lo que las cuadrillas de la empresa estatal Secheep debieron proceder al corte preventivo del suministro en el área específica del rescate para evitar accidentes por electrocución. Una vez fuera de peligro, los menores fueron trasladados temporalmente a la casa de un familiar cercano hasta que las condiciones de habitabilidad de su hogar mejoren.

Problemática estructural y asistencia social

Desde el Ministerio de Desarrollo Social y la Municipalidad de Resistencia informaron que se está realizando un relevamiento casa por casa en La Rubita para identificar otros casos de familias en situación de riesgo. La falta de infraestructura adecuada y el taponamiento de los desagües naturales en el barrio provocan que, ante lluvias de gran volumen, el agua tarde varios días en escurrir totalmente. Se han entregado módulos alimentarios, colchones y elementos de limpieza a los damnificados por esta nueva contingencia climática.

Este episodio reaviva el reclamo histórico de los residentes del sector por obras de urbanización y canalización definitivas. Las autoridades recordaron que las líneas de emergencia permanecen abiertas para reportar situaciones similares en otros asentamientos que se encuentren anegados. Se espera que, de no registrarse nuevas precipitaciones en el corto plazo, los niveles de agua comiencen a bajar paulatinamente, permitiendo el regreso de las familias a sus hogares bajo la supervisión de asistentes sociales que evaluarán las pérdidas materiales sufridas.

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