Tras la exposición de la defensa de Emerenciano Sena, fue el turno de la abogada Celeste Ojeda, representante legal de Marcela Acuña, de presentar sus alegatos de cierre en el juicio por el femicidio de Cecilia Strzyzowski. Ojeda aseguró al jurado que probó su tesis con evidencia técnica, no solo testimonial, y que Acuña desconocía el plan criminal que la fiscalía le atribuye.
Desestimación del Plan Criminal
La abogada defensora insistió en que Marcela Acuña ignoraba por completo lo que su hijo, César Sena, había hecho, y negó categóricamente la existencia de un plan criminal previamente orquestado para asesinar a Cecilia Strzyzowski. Ojeda señaló una brecha de aproximadamente cinco horas entre la hora de la presunta muerte de Cecilia (10:47) y el primer mensaje que Acuña le envía a Fabiana González (16:51), indicando que transcurrieron seis horas hasta que Marcela «se da cuenta que algo grave sucedió en su casa».
Ojeda cuestionó la afirmación de la fiscalía sobre la supuesta ausencia de los padres para dejar la casa libre para el crimen. Como contraargumento, mencionó la llegada de dos personas en moto, identificadas en un video del cabo Cruz como Fabiana González y Diana, a las 8:30 de la mañana. La abogada ironizó preguntando por qué la fiscalía no mencionó la presencia de estas dos personas, pues esto «se caía la idea del plan».
Otro punto de crítica fue la llegada de César a la casa de Santa María de Oro sin la llave: «Que gran equivocación del plan criminal, armar el plan y no tener llave. Tuvieron que esperar 2 minutos que alguien les abriera y ahí ingresaron», enfatizó. La abogada también señaló la vuelta «de improviso» de González a la casa minutos después de la presunta hora del asesinato, volviendo a preguntar «¿De qué plan están hablando?».
Alegato de Encubrimiento y Desesperación Materna
La defensa de Acuña aseguró que en el encuentro de Marcela con César en el ex barrio Emerenciano, no hablaron sobre el crimen, contradiciendo la versión de la fiscalía que señalaba el inicio de la segunda fase del plan. Ojeda preguntó al jurado: «¿Si Marcela sabía que había pasado, por qué lo mandaba a Colonia Elisa a un evento masivo con un rasguño a la vista? ¿Por qué lo haría?».
A lo largo de su intervención, Ojeda mostró mensajes entre Fabiana González y Acuña, calificándolos como «desesperados», e insistió en que Marcela no ideó ni participó del homicidio. La abogada relató que Acuña le confirmó que solo pidió que «le saquen el problema» de la casa, y que «todo lo que siguió después, no fue por pedido de Marcela».
Ojeda cerró su intervención dirigiéndose al jurado para que distinguieran entre la planificación de un asesinato y el encubrimiento posterior: «Marcela actuó por el reflejo de una madre desesperada que intentaba proteger a su hijo. Por eso señores miembros del jurado, les voy a pedir que recuerden que no es lo mismo crear u organizar un plan para dar muerte a alguien, que no tener idea de lo que sucedió, que enterarse seis horas después y hacer todo para ocultarlo. Esto, señores del jurado es un encubrimiento agravado». En este sentido, la defensa de Marcela Acuña buscó la readecuación de la acusación de partícipe necesario a un delito de encubrimiento agravado.
