
El Vaticano ha expresado su «perplejidad» y «alarma» por la situación en la Franja de Gaza a través de un documento emitido por su secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin. El texto, aprobado por el Papa León XIV, afirma que la Iglesia está «atónita» por un ataque israelí a un hospital en Gaza. El cardenal Parolin describió el bombardeo al hospital Nasser como «un sin sentido», señalando que no parece haber «ni un atisbo de solución». Este ataque causó la muerte de cinco periodistas y más de diez profesionales de la salud.
La situación humanitaria en Gaza
La situación humanitaria se vuelve cada vez más precaria en la Franja. En respuesta a la violencia, el patriarca católico de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, y el patriarca ortodoxo griego, Teófilo III, han pedido a las autoridades israelíes que detengan su plan de tomar la ciudad y reubicar a su población. Argumentan que el desplazamiento sería una «sentencia de muerte» para los ancianos, mujeres, niños y personas con discapacidad que se encuentran en el complejo católico de la Sagrada Familia.
Llamado a la paz y rechazo al desplazamiento
Los líderes religiosos enfatizan que «no hay futuro basado en el encarcelamiento, el desplazamiento de palestinos ni la venganza» y han rechazado firmemente el desplazamiento masivo y forzado de civiles. Ambos patriarcas ya habían visitado la Franja en julio para mostrar su solidaridad, después de un incidente anterior en el que el ejército israelí mató a dos mujeres y un hombre en el mismo complejo católico, un hecho que Israel calificó como un «desvío involuntario» de un proyectil.