
A raíz del reciente caso de parricidio que conmocionó a Resistencia, es oportuno recordar un fallo judicial que sentó un precedente en la provincia. En 2012, un tribunal chaqueño condenó a prisión perpetua a un hombre por asesinar a su propio padre, marcando un antes y un después en la jurisprudencia local.
Un crimen que conmovió a Barranqueras
El caso que se recuerda tuvo lugar el 12 de noviembre de 2011 en la localidad de Barranqueras. Un hombre de 32 años, identificado como Roberto Valiente, fue condenado por el homicidio de su padre, Silvano Valiente. La Cámara Segunda en lo Criminal de Resistencia impuso una de las penas más severas del Código Penal argentino, basándose en la figura de homicidio calificado por el vínculo.
Durante el juicio, el tribunal destacó la brutalidad del ataque y las condiciones en las que se produjo: el padre se encontraba en un avanzado estado de ebriedad, mientras que el hijo actuó con total conciencia de sus actos. La condena a prisión perpetua no solo sancionó el crimen, sino que también sirvió como un claro mensaje de la justicia ante la extrema violencia en el seno familiar.
Antecedente en la provincia
Este fallo se convirtió en un antecedente clave en la jurisprudencia del Chaco, sirviendo de referencia en otros casos de parricidio que lamentablemente han ocurrido en la provincia en años recientes. El artículo resalta la importancia de la acción judicial en la condena de estos crímenes, que reflejan la complejidad y el deterioro de los lazos familiares en situaciones de conflicto y adicción.