17/05/2026
image

El Gobierno nacional encara una etapa decisiva en la normalización del balance del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Según confirmaron fuentes oficiales, a mediados de este año se completará de forma definitiva el esquema de pagos para cancelar el tramo activado del swap de monedas con China, mientras se debate de forma paralela la conveniencia política y económica de prorrogar el acuerdo marco general con el Banco Popular de China (BPC), cuyo vencimiento definitivo operará en agosto de 2026.

La estrategia de la autoridad monetaria consiste en diferenciar el «tramo activado» (los yuanes efectivamente gastados y convertidos en deuda financiera) del «convenio marco contingente» (la línea de crédito total disponible que funciona como un colchón de liquidez para las reservas internacionales). Cancelar el uso de los fondos no implica, bajo la óptica de la Casa Rosada, romper relaciones comerciales ni dar por finalizado el instrumento bilateral.

La reducción gradual de la deuda con Beijing

Los estados contables del BCRA reflejan un fuerte proceso de desendeudamiento con la potencia asiática, tras alcanzar un pico de activación de CNY 35.000 millones (equivalentes a unos U$S 5.000 millones). En abril de 2025, el BPC había renovado dicho monto por 12 meses, fijando su vencimiento y disponibilidad absoluta para mediados de 2026.

A partir de allí, el cronograma de amortización e ingresos fiscales permitió reducir significativamente el pasivo contingente:

  • Al 31 de diciembre de 2025: El saldo remanente utilizado se había contraído notablemente hasta los CNY 7.000 millones (poco más de U$S 1.000 millones).
  • Al 14 de enero de 2026: El último balance oficial consolidado arrojó un saldo pendiente de ejecución de apenas CNY 4.600 millones (aproximadamente U$S 675 millones), distribuidos en vencimientos corrientes a lo largo del presente semestre.
  • Acuerdo Total Global: El swap general comprende una línea total de CNY 130.000 millones (unos U$S 19.000 millones), cuyo convenio de tres años caduca formalmente el próximo 6 de agosto de 2026.

El factor Washington: el swap espejo con los Estados Unidos

La cancelación de los compromisos con China coincide temporalmente con un fuerte alineamiento financiero y de seguridad con la administración de los Estados Unidos. Washington mantiene vigente con la Argentina un acuerdo de estabilización cambiaria por hasta U$S 20.000 millones mediante la modalidad de swap bilateral de monedas, operando de manera muy dinámica en el mercado local.

De acuerdo a los registros del Tesoro estadounidense y los balances del BCRA, durante el último trimestre del año pasado la autoridad monetaria local tomó U$S 2.500 millones en octubre y los devolvió en su totalidad en diciembre antes del cierre de ejercicio, abonando intereses netos por U$S 17,7 millones tras la operatoria de conversión por pesos.

Equilibrio diplomático y objeciones estratégicas

A pesar de que las carteras de Economía y el BCRA evitan confirmar de forma taxativa si se solicitará una prórroga de la línea general con Beijing en agosto, en Balcarce 50 aseguran que “no ven ninguna objeción” técnica para dar continuidad al instrumento financiero.

No obstante, la pulseada económica se dirime bajo un estricto trasfondo geopolítico global. El funcionario norteamericano Scott Bessent aclaró formalmente que el respaldo crediticio y de liquidez de la Casa Blanca a la Argentina no se encuentra sujeto o condicionado al cierre definitivo del swap con China, aunque no eludió marcar las preocupaciones de su país relativas al avance comercial asiático en la región:

«Existen serios cuestionamientos y observaciones de seguridad vinculados a la operatividad de puertos, bases militares y centros de observación astronómica asociados de manera directa al Gobierno de Beijing en territorio sudamericano.»

Con este panorama, las autoridades financieras argentinas apuestan a llegar a julio con «deuda cero» en el uso de yuanes, ganando margen de maniobra para negociar la renovación total de agosto en una posición de mayor solidez de reservas de libre disponibilidad.