En una nueva visita a la capital alterna del país, el presidente Javier Milei defendió la vigencia de su modelo económico. Durante su exposición, el mandatario destacó la desaceleración de precios y arriesgó una meta ambiciosa: aseguró que, de mantenerse el sendero actual, el índice de inflación «podría empezar con cero» a partir del mes de agosto.
Críticas a la «herencia» y cifras sociales
El jefe de Estado volvió a utilizar la metáfora del «infierno» para describir la situación recibida en diciembre de 2023, afirmando que se evitó una hiperinflación del 15.000%. Además, generó repercusiones al referirse a la evolución de la pobreza:
- Sinceramiento: Sostuvo que al asumir, la pobreza real era del 51% (pese al 41% que marcaba el INDEC).
- Mejora reportada: Aseguró que bajo su gestión el índice descendió al 30%, lo que implicaría que unos 15 millones de argentinos salieron de esa condición.
- Respaldo político: La presencia de Manuel Adorni en la comitiva fue interpretada como un fuerte apoyo del Presidente ante las críticas recientes por viajes oficiales del vocero.
Crecimiento «desbalanceado»
Ante los cuestionamientos sobre la falta de una recuperación homogénea, Milei fue tajante al señalar que es una «idiotez» creer que un país puede crecer de forma balanceada tras reformas estructurales tan profundas.
“Argentina tiene muchos sectores que están en crecimiento, pero también hay sectores que se contraen. Si las condiciones generan oportunidades de negocios, habrá inversión y prosperidad”, concluyó el mandatario.
La jornada en la Bolsa de Comercio cerró con un clima de expectativa por parte del empresariado local, que si bien acompaña el rumbo fiscal, observa con atención la caída del consumo interno y la demora en la eliminación total del cepo cambiario.
