En una jornada de alta tensión en el Congreso de la Nación, el presidente Javier Milei inauguró el período de sesiones ordinarias con un discurso que alternó ataques directos a la oposición, aclaraciones sobre la interna oficialista y definiciones sobre su futuro político.
«No soy Macri»
La frase que dominó la jornada fue una advertencia al bloque opositor: “No me van a llevar puesto como a Macri”. Con estas palabras, el mandatario buscó diferenciarse de la gestión de Cambiemos, sugiriendo que no cederá ante los reclamos de gobernadores o sectores parlamentarios que buscan frenar sus reformas económicas.
Cruces y definiciones clave
Durante su alocución, Milei respondió a los gritos de la bancada kirchnerista y lanzó definiciones de fuerte impacto político:
- Contra el Kirchnerismo: Calificó a sus referentes de “ladrones” y lanzó un dardo directo a Cristina Fernández: “Su líder está presa”.
- Victoria Villarruel: Desmintió los rumores de ruptura con su vicepresidenta. “Es mentira, no quiero la renuncia de Villarruel”, aseguró de forma tajante.
- AFA en la mira: Sobre la investigación judicial que rodea a Chiqui Tapia y Pablo Toviggino, sentenció: “Si son culpables, lo tienen que pagar”.
- Empresariado: Apuntó contra Javier Madanes Quintanilla (Aluar/Fate), a quien tildó de “empresario prebendario y extorsionador”.
El 2031 como horizonte
En un giro inesperado sobre su ambición personal, Milei ratificó que no buscará perpetuarse en el poder: “Después del año 2031 no me ven más el pelo”. Esta declaración implica que su proyecto contempla dos mandatos presidenciales, pero descarta cualquier intento de reforma constitucional para una reelección indefinida.
“Vinimos a cambiar el país, no a hacer amigos en el Congreso. Si quieren conflicto, conflicto tendrán; si quieren paz, presenten las leyes que el pueblo votó”, cerró el mandatario ante la ovación de sus seguidores y el repudio de la oposición.
