El Gobierno argentino formalizó su ingreso a una coalición de seguridad hemisférica liderada por Estados Unidos. El anuncio se dio en el marco de la Primera Conferencia Hemisférica Antidrogas, celebrada en Orlando, Florida, consolidando la nueva doctrina de seguridad nacional e internacional del país.
Delegación y liderazgo
La representación argentina en el cónclave estuvo a cargo del ministro de Defensa, Carlos Presti. El encuentro, organizado por el Departamento de Defensa de los EE.UU., congregó a referentes de toda la región con el fin de unificar criterios ante el avance de las organizaciones criminales.
Ejes de la cooperación
La adhesión implica un compromiso activo en diversos niveles operativos para enfrentar al narcoterrorismo y el lavado de activos:
- Intercambio de Inteligencia: Acceso a bases de datos y reportes de movimientos financieros sospechosos en tiempo real.
- Cooperación Operativa: Coordinación de esfuerzos en fronteras y rutas marítimas/aéreas.
- Combate al Narcoterrorismo: Identificación de nexos entre bandas criminales locales y células terroristas transnacionales.
El marco político y legal
Desde el Ministerio de Defensa subrayaron que esta participación respeta estrictamente la Constitución Nacional y las leyes de defensa vigentes. No obstante, el movimiento responde a la directiva clara del presidente Javier Milei de fortalecer el eje bilateral con Estados Unidos y reinsertar a las Fuerzas Armadas en tareas de apoyo logístico y estratégico contra amenazas globales.
“El narcotráfico no es solo un problema de salud pública o seguridad interior, es una amenaza directa a la estabilidad de las democracias del continente”, enfatizaron desde el Departamento de Defensa estadounidense.
