Una madrugada de extrema tensión se vivió en la Comisaría Tercera de Fontana, cuando un grupo de internos alojados en el sector de celdas protagonizó un violento desorden que incluyó daños a la infraestructura de la dependencia. El incidente obligó a un despliegue de refuerzos para evitar una escalada mayor.
Despliegue de seguridad
El alerta se activó ante los ruidos de forcejeos y roturas dentro del área de detención. De inmediato, se solicitó el apoyo de los móviles policiales que patrullaban la jurisdicción, quienes rodearon el edificio para garantizar el perímetro y colaborar en el ingreso al sector de celdas.
Tras una rápida intervención, los efectivos lograron disuadir a los revoltosos y restablecer la calma. Según el informe oficial, no se produjeron fugas ni daños estructurales que pusieran en riesgo la seguridad del edificio a largo plazo.
Internos lesionados
Como resultado de los enfrentamientos entre los mismos detenidos antes de la irrupción policial, tres internos sufrieron lesiones de carácter leve. Los heridos fueron trasladados bajo custodia a un centro asistencial local para recibir el examen médico correspondiente y certificar que sus vidas no corren peligro.
Saldo del operativo
Desde la Jefatura de Policía confirmaron que:
- Ningún efectivo policial resultó herido durante el procedimiento de control.
- Se iniciaron las actuaciones administrativas y judiciales para identificar a los instigadores del desorden.
- Se evalúan sanciones internas y posibles traslados de los implicados para evitar nuevos incidentes.
La situación en la comisaría se encuentra actualmente normalizada, aunque se mantiene una vigilancia preventiva reforzada en el área de calabozos.
