La Justicia federal ha iniciado una investigación sobre una presunta maniobra de desvío de fondos que alcanza, al menos, los US$ 50 millones. Los activos, generados por la actividad internacional de la Selección Argentina, habrían sido derivados a sociedades radicadas en el exterior, eludiendo —según la hipótesis de la fiscalía— el destino reglamentario que debía fortalecer a los clubes locales.
El circuito financiero bajo la lupa
La causa, instruida por el juez federal de Lomas de Zamora, Luis Armella, busca reconstruir un complejo entramado de transferencias a firmas extranjeras sin actividad económica declarada. El monto total bajo sospecha se habría fragmentado en envíos a cinco entidades específicas:
- Velpasalt Global LLC: US$ 14,7 millones.
- Marmasch LLC: US$ 13,4 millones.
- Soagu Services LLC: US$ 10,8 millones.
- Dicetel: US$ 4,8 millones.
- Velp LLC: US$ 3 millones.
Empresas vinculadas y origen de los fondos
La investigación pone el foco en la firma TourProdEnter LLC, vinculada al empresario Javier Faroni, la cual habría administrado y recaudado ingresos internacionales de la AFA por un total global de US$ 260 millones.
Los fondos cuestionados provendrían de contratos estratégicos de la «Scaloneta», tales como:
- Disputa de partidos amistosos en el exterior.
- Convenio comercial con la marca Adidas.
- Derechos de transmisión y contenido de la plataforma AFA Play.
La fiscalía intenta determinar qué porcentaje de estos ingresos fue efectivamente liquidado a la asociación madre del fútbol argentino y si existió una retención indebida o desvío sistemático hacia cuentas personales o sociedades pantalla.
