El diputado provincial y exministro de Economía, Santiago Pérez Pons, lanzó una dura advertencia sobre el impacto financiero que la reforma laboral impulsada a nivel nacional tendrá sobre las arcas del Chaco. Según sus proyecciones, la provincia dejará de percibir 230.745 millones de pesos en concepto de recursos coparticipables.
Pérez Pons detalló que el ajuste no solo afectará a la administración central, sino que tendrá un efecto cascada sobre los gobiernos locales. En total, se estima que se les quitará 38.330 millones de pesos a los municipios de toda la provincia, lo que complicaría la ejecución de obras locales y el pago de salarios.
«Este recorte impactará directamente en servicios esenciales como salud, educación y seguridad», afirmó el legislador. Según su análisis, la reducción de aportes y contribuciones, sumada a los cambios en la masa coparticipable, generará un bache fiscal difícil de cubrir para el gobierno provincial en el corto plazo.
El diputado opositor insistió en que estas medidas profundizan la recesión y debilitan el poder adquisitivo de los trabajadores chaqueños. Sostuvo que la quita de recursos federales obliga a la provincia a realizar un ajuste propio que termina recayendo sobre el sector público y las inversiones en infraestructura.
Desde el bloque legislativo adelantaron que presentarán pedidos de informes para conocer qué medidas de contingencia planea tomar el Ejecutivo provincial ante esta drástica caída de ingresos que, según las cifras presentadas, representa un golpe significativo para la sustentabilidad financiera de la región.
