Desde el pasado 1 de enero de 2026, la provincia del Chaco implementó una nueva reducción en la alícuota general del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, la cual descendió del 3,2% al 2,90%. Con esta medida, el distrito se posiciona como uno de los estados provinciales con menor presión tributaria del país, cumpliendo con el cronograma de alivio fiscal anunciado por el gobernador Leandro Zdero.
Impacto en el sector comercial y productivo
Esta reducción no solo afecta a la alícuota general para ventas minoristas, sino que también alcanza al sector mayorista, que se unifica en el 2,90%. Por su parte, el sector primario consolidó una baja significativa, pasando del 0,75% al 0,50%, buscando incentivar la competitividad de los productores locales y atraer nuevas inversiones agroindustriales a la región.
Desde el Ministerio de Hacienda explicaron que la reforma tributaria forma parte de un plan de ordenamiento de las cuentas públicas iniciado en 2024. Al equiparar su carga fiscal con provincias como Corrientes, Chaco busca eliminar asimetrías fronterizas que históricamente perjudicaron al comercio local frente a las jurisdicciones vecinas.
Un hito en la gestión de Zdero
El Ejecutivo provincial destacó que esta acción es un «hito histórico» en un contexto nacional donde se debate la simplificación del sistema impositivo. La baja de impuestos se complementa con la prórroga de exenciones para nuevos contribuyentes y beneficios en el Impuesto de Sellos para contratos de alquiler de vivienda, consolidando un modelo que prioriza al sector privado como motor del empleo genuino.
Cámaras de comercio de toda la provincia celebraron la plena vigencia de la norma, señalando que representa un alivio directo a los costos operativos de las pymes en un inicio de año marcado por la necesidad de reactivar el consumo interno y sostener la actividad económica.
